Entre las noticias que el Presidente del Gobierno hiciese públicas durante el Debate sobre el Estado de la Nación destaca una que, por afinidad a los contenidos del blog y al propio desasosiego que me creó, no puedo resistirme a comentar hoy. Se trata de la iniciativa de otorgar a las familias españolas un “cheque digital” de 50€ por niño y ayudas a la concesión de créditos de bajo coste para la adquisición de ordenadores portátiles que contribuyan a que los niños estudien, en casa y en el aula. Ante esto, me vienen a la cabeza una serie de situaciones, pasadas, presentes y futuras, que no dejan de inquietarme.
La primera, como no podía ser menos, es el actual analfabetismo digital que sufre el país. Por llamarlo de algún modo, esta carencia de conocimientos sobre informática en España es una rémora que venimos sufriendo desde que Infovía era lo más parecido a Internet que teníamos aquí y de aquellos tiempos en los que la conexión a Internet era, a la par que penosa (¡ay, qué fue de aquellos modems a 56Kb!) extremadamente cara. Ah, cierto, salvando las distancias, hoy día sigue siendo cara para el servicio que ofrece, comparativamente hablando, claro está, con respecto al resto de Europa. Obviamente, España necesita modernizarse, entrar de pleno en las nuevas tecnologías, y esta es una labor que debe llevarse a cabo fundamentalmente con los niños. Hasta ahí, totalmente de acuerdo, por más que éste y anteriores gobiernos hayan hecho caso omiso a estas necesidades de modernización.
Dicho esto, y partiendo de la necesidad de acercar la informática a los niños y jóvenes, me embarga un sentimiento de “Abuelo Cebolleta” que me lleva a plantearme cómo hemos llegado a un punto tan crítico en la falta de educación de estas generaciones. No hablo ya del acercamiento a las tecnologías, sino de materias básicas. Los diversos cambios organizativos y estructurales impulsados por las distintas legislaturas han llevado al sistema educativo español a un nivel de paupérrima calidad. Cada vez se enseña menos y peor. Los niños, los jóvenes (y hablo en general, obviamente existen honrosas excepciones que confirman la regla) a día de hoy escriben y se expresan peor, tienen menos conocimientos que antes, menor comprensión lectora… En general, y valga la redundancia, no “aprenden a aprender”. ¿Solucionará esto la introducción de los ordenadores en las aulas? Sinceramente, no lo creo. En mi caso (personal y particular), no me considero un negado para la informática. Para bien o para mal, aquí me tenéis, con más de 20 años a las espaldas de quemarme las retinas frente a monitores TFTs y CTRs, pantallas de fósforo verde y televisores (en los tiempos gloriosos de los 8 bits es lo que había :P), por devoción y profesión dedicado a la informática, y a día de hoy no concibo aprender frente a un ordenador. Aprender, entiéndase, leyendo libros o usando cursos on-line. Y que conste que he sido alumno de numerosas acciones formativas a distancia, con plataformas de todos los sabores, e incluso durante unos cuantos años me dediqué a la docencia, usando entre otros recursos formativos estos portales y otros contenidos multimedia. Sinceramente: se asimila un 50 ó 60%, siendo generoso, de lo que sería posible con un medio más tradicional, y de este porcentaje se retiene una ínfima parte. Entonces, ¿no es posible aprender con un ordenador? Mi respuesta es que sí, pero depende de cómo y de qué, los resultados serán mejores o peores. A todo esto habría que sumarle la reticencia del profesorado (como en el caso anterior, generalizo pero por desgracia la tendencia es la que describo) a reciclarse, a acercarse y aprender sobre nuevas tecnologías. Triste pero cierto, los docentes no quieren ser discentes para mejorar en su trabajo.
Por último, y pasando a un plano más técnico, se me ocurre pensar en qué condiciones establecerá el Gobierno a la hora de otorgar las ayudas, o seleccionar los equipos que deberán usar los alumnos. ¿Se decantará por una alianza con Microsoft u otras grandes compañías de software para preinstalar en los equipos el sistema operativo y software ofimático necesario para sacarles partido? ¿Pagaremos de nuestro bolsillo 100 milloncejos de euros al año en licencias? ¿O se optará, como ya están haciendo las Comunidades Autónomas de Extremadura, Andalucía y la Comunidad Valenciana con sus distribuciones de GNU/Linux, por promocionar y usar software libre? ¿Y el hardware? Se habla de portátiles (infiero que netbooks), muy prácticos pero a la vez difícilmente actualizables. ¿Qué ocurrirá con los equipos que vayan quedando obsoletos? ¿Se obligará a los distribuidores a garantizar su reciclado? ¿Se exigirá que cumplan con directivas internacionales en torno a eficiencia energética? Muchas preguntas y muy pocas respuestas.
A vosotros, ¿qué os ha parecido la noticia? ¿Cómo enfocaríais un proceso de enseñanza guiado por medios informáticos? ¿Qué tipo de requisitos exigiríais a los equipos y al software instalado en los mismos?
Para leer más sobre esta noticia, y conocer algunas posturas al respecto:
- La noticia en El País.
- El atraco escolar, en la Asociación de Internautas y en blog El Incordio.
- En Periodista Digital.
- Stallman al rescate ;)
- Y la opinión de las compañías.
Actualización, a 19 de mayo de 2009:
He encontrado un par de recursos interesantísimos en torno al aprendizaje utilizando libros electrónicos, que me encantaría compartir con vosotros:
- El futuro de los libros de texto, por Jordi Adell.
- Libros de texto u ordenadores.