Nota del autor

Si la entrada que estás leyendo carece de imágenes, no se ve el vídeo que teóricamente lleva incrustado o el código fuente mostrado aparece sin formato, podéis conocer los motivos aquí. Poco a poco iré restableciendo la normalidad en el blog.
Este blog es un archivo de los artículos situados previamente en Lobosoft.es y ha dejado de ser actualizado. Las nuevas entradas pueden encontrarse en www.lobosoft.es. Un saludo,
Lobosoft.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Licencias draconianas y bloggers censores

Anoche mencionaba de pasada la EULA de Google Chrome al hablar de la desinstalación temporal del navegador. No quise tratar un poco más sobre ella porque me pareció que era "entrar al trapo" con las acusaciones cruzadas entre Microsoft y Google, y la polémica que estaba suscitando en otros sitios web. Sin embargo, durante la noche se ha producido la noticia de que Google va a terminar por echarse atrás en unos términos más propios de un Gran Hermano que de una compañía de gestión de la información. En concreto, aquellos que tratan sobre la propiedad de los contenidos:


11.1 Conservará los derechos de autor y cualquier otro derecho que ya posea del Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos. Al enviar, publicar o mostrar Contenido, estará concediendo a Google una licencia permanente, internacional, irrevocable, no exclusiva y que no está sujeta a derechos de autor para reproducir, adaptar, modificar, traducir, publicar, representar y mostrar públicamente, así como para distribuir cualquier Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos.
11.4 Confirma y garantiza a Google que posee todos los derechos, poderes y autoridad necesarios para conceder la licencia anteriormente mencionada.



O en su versión inglesa:


You retain copyright and any other rights that you already hold in Content that you submit, post or display on or through the Services. By submitting, posting or displaying the content, you give Google a perpetual, irrevocable, worldwide, royalty-free and non-exclusive licence to reproduce, adapt, modify, translate, publish, publicly perform, publicly display and distribute any Content that you submit, post or display on or through the Services. This licence is for the sole purpose of enabling Google to display, distribute and promote the Services and may be revoked for certain Services as defined in the Additional Terms of those Services.



El caso es que, como digo, ante la controversia Google ha decidido cambiar estas condiciones de licencia frente a un miedo justificado a que la comunidad de usuarios deje de lado su recién nacido navegador.


De momento dejaré de lado el tema de Chrome, que ya está ocupando demasiado espacio en Internet en diversos sitios webs, muy particularmente en blogs y foros. Incluso se están produciendo reacciones bastante inusitadas en sitios como Kriptópolis, donde su propietario se ha dedicado a lanzar flames en un tono bastante agresivo, restringiendo incluso los comentarios que aludían a esta actitud. Estamos de acuerdo en que se trata de un blog, y un blogger no es un periodista que debería informar de forma no intrusiva (una utopía, lo sé) con la noticia que está dando. Pero en un sitio web, blog o no, que se considere serio a sí mismo, las pataletas y el fanatismo están de más. Y es que no se puede acusar a Google de Gran Hermano, y constituirnos nosotros en Pequeños Hermanos por su causa. El debate en cualquier sentido, con su debida argumentación, nos favorece a todos, pero no un discurso unilateral que censure otras voces que disienten y se expresan respetuosamente.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Uninstalling Google Chrome

Poco ha durado la dicha. Si unimos la vulnerabilidad detectada en el módulo de WebKit que usa Google Chrome (cuya lista de incidencias abiertas puede consultarse en la página web del producto) a las condiciones de la licencia asociada al navegador de Google, la verdad es que de momento, y a pesar de que como decía hace unas horas el navegador promete, y mucho, de momento no parece ser lo suficientemente estable como para usarlo de forma intensiva. No está Internet en estos días para andar naufragando con navegadores escasamente evaluados.


Eso sí, si instaláis Google Chrome o la beta de Internet Explorer 8, echad un vistazo a las particulares condiciones respecto a la transmisión de información y contenidos, y a la cesión propiedad de estos últimos para dar adecuadamente los servicios requeridos. No tienen desperdicio. ¡Ah!, y cuidado con Explorer 8, que al igual que Chrome no está libre de pecado: ya se le han detectado vulnerabilidades que pueden propiciar un ataque XSS. Entretanto, y en lugar de solucionar estos problemas, Microsoft arremete contra Google amenazando con llevarle a los tribunales.


Echad un vistazo al bypass del Filtro de XSS para Explorer 8.

Betas... y enlaces recomendados

Simplemente quería compartir con vosotros unos enlaces que he estado leyendo en torno a los lanzamientos de productos en fase beta de desarrollo, simplemente por reflexionar en torno a cómo un producto que está siendo evaluado internamente ha terminado constituyéndose en un lanzamiento en toda regla al público general, incluyendo en numerosas ocasiones todo tipo de bugs y vulnerabilidades. Ayer apuntaba que los lanzamientos en beta de Google eran bastante estables (y de hecho, que la compañía mantenía los productos en esta situación durante años, algo bastante curioso y que posiblemente tenga que ver con responsabilidades respecto al producto). En la Wikipedia se habla sobre este asunto:


Cuando una versión beta llega a estar disponible para el público en general, a menudo es utilizada extensamente por los tecnológicamente expertos o familiarizados con versiones anteriores, como si el producto estuviera acabado. Generalmente los desarrolladores de las versiones betas del software gratuito o de código abierto los lanzan al público en general, mientras que las versiones beta propietarias van a un grupo relativamente pequeño de probadores.



Por un lado, el interesante artículo que ZDNet sacó hace unos años en torno al tema: A long winding road out of beta. Por otro, el que nos trae John Bruguer en su blog: ‘Beta’ Is Not an Excuse.


De paso, y ya que se acercan unos diítas más de vacaciones ;) y la lectura es siempre gratificante, os dejo unos enlaces que me han parecido interesantes en los últimos días:


Google Chrome, más que un navegador

Tras probar durante un día Google Chrome, la verdad es que la sensación que ha logrado transmitirme es la de ser un navegador ligero, robusto y muy completo. A nivel de usuario, Chrome no desmerece ante ningún otro navegador del mercado, contando con un renderizado de páginas muy correcto, lo que permite presentarlas de forma más nítida que iExplorer 7, especialmente en lo que respecta a las imágenes. Deja buena parte de la pantalla libre permitiendo maximizar el contenido visible de la página, algo que podemos obtener con la vista a pantalla completa de los otros navegadores.


Por otro lado, y en lo que respecta a rendimiento, un compañero ha notado ligeros problemas con páginas que incorporaban Silverlight, pero posteriormente ha comenzado a funcionar bien, por lo que podría tratarse de un problema de configuración hasta que el navegador ha detectado la tecnología de la competencia ;) . De forma similar, en algún momento el navegador ha dejado de responder durante unos segundos mientras lo usaba, pero se ha recuperado sin mayor problema.


También resulta interesante el manejo de las descargas, que se presentan en la parte inferior del navegador y cuentan con un visor extendido incluido dentro de una pestaña (a diferencia con Firefox, por ejemplo, que lo presenta en una nueva ventana). Algo similar ocurre con el visor de código fuente y los favoritos, que son administrados desde una pestaña del navegador.


Desde el punto de vista de un desarrollador/diseñador, Google Chrome presenta algunas carencias (como obtener sólo 78 puntos en el test Acid 3), pero ofrece a cambio unas interesantes características:




  • Incluye un visor de recursos que permite mostrar el tamaño de los elementos descargados, y una línea temporal gracias a la cual vemos en qué momento es descargado un determinado elemento y cuánto tiempo tomó la petición, descarga y renderizado.


<img src="http://www.lobosoft.es/wp-content/uploads/2008/08/resourceschrome01.png"




  • Es posible detectar errores en el código XHTML, y obtener información sobre cómo solucionarlos.






  • Cuenta con un depurador de Javascript, que permite establecer puntos de ruptura en las funciones de una página, ejecución paso a paso e inspección de variables y del estado de la web. (En todo esto, se asemeja Firebug, DragonFly o Fiddler).




  • Un Administrador de Tareas permite ver en tiempo real el consumo de memoria, CPU y red de cada proceso asociado a las pestañas de Chrome. Además, muestra información de otros navegadores que estén abiertos. En la captura presento a iExplorer 6, Firefox 3 y Chrome con dos pestañas abiertas, cada una con una página. Chrome consume algo más que Firefox, pero mucho menos que iExplorer (y hay que tener en cuenta que tiene abierta una pestaña más que estos, y en ese momento se encontraba volviendo a cargar una página para mostrar el incremento en el consumo de recursos.




  • about:memory, uno de los “about” de Chrome, que presenta una información similar a la del Administrador de Tareas.



En general, y con esta visión aún parcial de Chrome, nos encontramos ante un navegador muy completo, que incluye muchas de las últimas novedades vistas (y esperadas) de los navegadores líderes hasta el momento, Explorer y Firefox, junto a características propias de Safari y Opera.


El código fuente (en C++, curiosamente disponible para Visual Studio 2005) puede descargarse desde http://src.chromium.org/svn usando algún cliente de Subversion, como Tortoise (el cliente que Google ha presentado para descargar el código da algunos problemas).


Para terminar, algo que me llama poderosamente la atención es el hecho de usar Gears en el navegador, lo que le dota de la posibilidad de trabajar en modo desconectado. Esto, y el apoyo de Google a Firefox que se prolongará al menos hasta 2011 según Mozilla, da que pensar sobre los verdaderos motivos de Google para lanzar un navegador propio. A menos que el objetivo de Google no sea competir con Explorer, sino Windows/Office, y el concepto de Chrome sea más amplio que el de ser un simple navegador más (al margen de que lo sea, y bastante bueno). Si Chrome supone una capa de soporte para Google Docs y otras aplicaciones desarrolladas con Gears, ¿podríamos estar ante un framework de desarrollo que permitiese usar aplicaciones tanto en entornos web como desconectados? En ese caso, Google Docs podría crecer constituyéndose en una aplicación que podría hacer frente realmente a MS-Office. ¿Y futuro paso con Android (evolucionado) como sistema operativo ligero sobre el que Chrome sea un framework o máquina virtual para dar soporte a aplicaciones? ¿Ficción o posible realidad? Parece que a más de uno nos da esa impresión. El problema es que empiezan a aparecer las primeras vulnerabilidades por usar una versión antigua de WebKit, un mal comienzo en cuanto a la seguridad, y un pasito más cerca de Microsoft y Firefox en lo que respecta a lanzamientos precipitados. Para provocar un error en tu Google Chrome Beta 0.2 que le obligue a cerrarse simplemente escribe ":%", sin las comillas, en la barra de dirección.



En cualquier caso, las reacciones , razonadas o no, no se han hecho esperar, y según parece Google Chrome no ha dejado a nadie indiferente:


martes, 2 de septiembre de 2008

Google acaba de lanzar Chrome

A primera vista, el navegador de Google parece muy liviano, tan minimalista como el propio buscador, e incorpora opciones que Firefox incluye mediante plugins, como la revisión ortográfica o el control de malware. El uso de un proceso diferente para cada pestaña da una mayor estabilidad al navegador, permitiendo recuperar el control cuando una de ellas queda colgada por una determinada página con problemas.


Iré evaluando el Google Chrome estos días, y ya os comentaré mis primeras impresiones. Aunque se trata de una versión beta, lo cierto es que hasta la fecha las betas de Google son bastante más estables que muchas versiones de producción de desarrollos que más de uno conocemos (y quisiéramos olvidar ;) ). ¿Alguno de vosotros ha probado Chrome? ¿Qué os parece este nuevo navegador en liza?



Google Chrome frente a Acid 2:



Respecto a Acid 3, y según la Wikipedia (esta tarde el sitio web del test Acid 3 se encontraba un poco indispuesto), Google Chrome Beta alcanza un 78% de compatibilidad, curiosamente por debajo de Safari 4 (Developer Preview) que llega al 100, usando el mismo motor de renderizado, WebKit de Apple.

Chrome, un nuevo navegador por cortesía de Google


Era cuestión de tiempo que Google lanzase un producto así. Tras apoyar el desarrollo de Firefox, el gigante de los buscadores se sube al carro de los navegadores y lo hace entrando por la puerta grande, con Google Chrome, una aplicación basada en WebKit y Firefox (de Apple y Mozilla, respectivamente). Por lo que leo en Barrapunto, el navegador cuenta con características tan apetitosas como una máquina virtual para Javascript denominada V8, que acelerará la ejecución de aplicaciones que usen este lenguaje dinámico, uso de pestañas (con una ubicación ligeramente distinta a la de Firefox), barra de direcciones con capacidad de autocompletar las URL, un “speed-dial” con accesos directos a las páginas que configuremos similar al que ofrece Opera, una lista negra de sitios con malware y un modo de navegación privada que se me antoja va a quitar a Microsoft la primicia de una de las características más esperadas de iExplorer 8, que antes de salir ya amenaza temporal por generar incompatibilidades con numerosos sitios web existentes. Lo mejor, que ha sido lanzado un cómic que nos detalla las características de un navegador cuya primera beta podremos probar en breve según anuncian en su blog.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Presunción de delincuencia

Lo que hoy os voy a contar podría parecer una historia de ciencia ficción, pero es una más que triste realidad. Alguno de vosotros habrá leído el cuento de Philip K. Dick Minority Report, o la película homónima basada en aquél. Para el que no conozca la historia, simplemente avanzaré que transcurre en la Tierra, en un futuro cercano en el que una serie de personas con capacidades cognitivas muy desarrolladas ayudan a la policía a localizar a los criminales justo antes de que cometan el crimen del que se les acusa, por lo que son detenidos ANTES de que el delito llegue a producirse. La situación que plantearé hoy tiene cierta relación con la del relato, como podréis comprobar a continuación.


En España, como en otros países europeos, se viene aplicando el denominado "carné por puntos". Según éste, un conductor posee una serie de puntos (habitualmente 12 los conductores con experiencia, y 8 los que acaban de obtener el carné) que pueden ir perdiendo si cometen alguna infracción. Los puntos se recuperan, llegado el caso, mediante cursos de reciclaje, y si el conductor pierde los suficientes, también queda sin derecho a conducir. Todos sabemos que, tarde o temprano, cualquiera puede cometer una infracción: dejar el coche aparcado en doble fila mientras compramos esparadrapo en la farmacia, superar el límite de velocidad cuando adelantamos a un camión, comienza una cuesta abajo y, sin darnos cuenta, al terminar el adelantamiento rebasamos la velocidad permitida en 5 ó 6 kilómetros hora -no más-, o apurar el paso por un semáforo en ámbar, y que de reojo veamos que el color que rima ilumina el asfalto. Por eso, la DGT va a poner en marcha una campaña de descuento de puntos en función del número de kilómetros recorridos con el coche. Así, un conductor perderá un punto por cada 10.000 Km que recorra su vehículo, y las conductoras perderán 1 punto por cada 20.000 Km recorridos. Esta relación se basa en un sesudo estudio estadístico para cuya realización ha sido muestreado un importante sector de la población, y en los datos suministrados por las aseguradoras respecto al número de accidentes provocados por infracciones de tráfico por cada sexo. Con esta medida, la DGT pretende minimizar el número de accidentes, retirando de la circulación a los conductores con mayor propensión a delinquir, ya que pasan más tiempo al volante. Una interesante medida, ¿verdad? Muerto el perro, se acabó la rabia, como se suele decir. Sin embargo, hay algo chocante en todo esto, vamos a estudiarlo.


Según reza la Carta Magna española en su artículo 24.2, "todos [los ciudadanos] tienen derecho [...] a la presunción de inocencia". Este derecho al que nos asiste la Constitución Española de 1978 es, en definición de la más moderna Wikipedia, "un principio jurídico penal que establece la inocencia de la persona como regla. Solamente a través de un proceso o juicio en el que se demuestre la culpabilidad de la persona, podrá el Estado aplicarle una pena o sanción." Es por ello que, si el caso que presentaba sobre la DGT fuese real, y no una ficción, sería anticonstitucional. Porque sólo puede imputársenos un delito cuando se demuestre efectivamente que lo hemos cometido.


Decía al principio del artículo que iba a narrar un historia real, y así he hecho. Cambiad las siglas DGT por SGAE, y el descuento de puntos del carné por el canon a dispositivos y medios de almacenamiento y copia. Mirad las dos facturas, con el canon sin desglosar y desglosado.




Y releed el artículo 24 de nuestra Constitución. Y que alguien me explique por qué la SGAE está por encima del mismo, por qué si ni la DGT, ni las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ni os jueces pueden saltarse a la torera el Onus Probandi, se le concede a una sociedad privada con ánimo de lucro esta licencia de 007...


Para saber más:



Actualización a 2 de septiembre de 2008:


Por desgracia tengo que actualizar con una noticia que presenta Barrapunto referente al nuevo movimiento de la SGAE para intentar hacerse un poquito más poderosa. Ahora quieren ilegalizar la descarga de contenidos en Internet, implicando a las compañías de telecomunicaciones de manera que bloqueen las descargas de los usuarios de aplicaciones de P2P, algo que ya ocurre en ocasiones, pero que ahora quieren que se constituya en una ley. Y digo yo: si pago un canon para compensar al artista por grabar su producción, ¿no tengo derecho entonces a descargarla? Es decir, ¿si grabo algo en un CD con canon, no es un producto legal, que por tanto puedo usar, regalar, vender... o hacer con el mismo lo que se me antoje? Porque si no es así, me temo que nos están engañando por partida doble, ¿no creéis?